El PRP es un tratamiento biológico autólogo preparado a partir de la propia sangre del paciente e inyectado en un objetivo musculoesquelético seleccionado.
Se procesa una pequeña cantidad de sangre para concentrar plaquetas en plasma. La preparación resultante se inyecta en una articulación, tendón, ligamento u otro tejido blando seleccionado. La evidencia y el beneficio esperado varían según el diagnóstico y otros factores.
La candidatura depende del diagnóstico, tratamientos previos, examen, imágenes cuando correspondan, historia médica y balance esperado de riesgos y beneficios.
Un diagnóstico musculoesquelético específico con una justificación razonable
Síntomas persistentes a pesar de tratamiento inicial apropiado
Expectativas realistas sobre beneficio dependiente de la condición
Sin contraindicación para extracción de sangre autóloga o inyección
Diagnóstico clínico y revisión de imágenes cuando corresponda
Extracción de sangre y centrifugación para preparar PRP
Inyección guiada por imagen en el objetivo seleccionado cuando corresponda
Plan de actividad y rehabilitación específico al diagnóstico
Los riesgos potenciales incluyen aumento temporal del dolor, sangrado, moretón, infección, lesión tisular o nerviosa, síntomas vasovagales y falta de beneficio significativo. Los resultados varían.
Los resultados varían y ningún procedimiento puede garantizar alivio del dolor o mejoría funcional.